“En un futuro, el que no tenga un proyecto asociado a un completo equipamiento no va a vender. En 10 años, vender casas por vender va a ser un tema obsoleto”. Así de enfático es el gerente de proyectos de Socovesa, César Kattan, quien tiene completa confianza en el éxito de los proyectos inmobiliarios full equipamiento; aquellos especialmente diseñados para cumplir con todos los requerimientos de habitabilidad y esparcimiento para la familia.
La empresa Crystal Lagoon es un fiel reflejo del boom que ha experimentado el equipamiento Premium, cuyo caballito de batalla parece ser las lagunas cristalinas. En 2007, esta firma sólo trabajaba en un proyecto en Chile, cifra que ha pasado a 180 este año, en 45 países. Este año deberían inaugurar entre 12 y 15 lagunas nuevas.
En Socovesa actualmente están trabajando en dos desarrollos de este tipo. El proyecto Laguna Cóndores, en el sector de Nos, dispone de 7 hectáreas de equipamiento, donde se incluye una laguna cristalina de 3 hectáreas, tres playas, dos multicanchas, gimnasio, camarines, ciclovías y una cafetería.
ATRACTIVOS. El proyecto Laguna Cóndores destaca por su gran laguna. Sin embargo, el equipamiento va mucho más allá, con la idea de ser aprovechado todo el año. Incluye multicanchas y una cafetería, entre otras cosas.
Fuente: Inmobiliaria Socovesa
Mientras, Hacienda Urbana Larapinta ubicada en Lampa Alto, cuenta con un colegio, un strip center, multicanchas, ciclovías, piscina, plaza, un club de campo y plazas con juegos infantiles. En un tiempo más, a la lista se sumará una estación de bomberos construida por la propia inmobiliaria y una estación para la Policía de Investigaciones (PDI).
César Kattan es claro: en Socovesa hay una preocupación por hacer productos “redondos”. “Buscamos un proyecto con casas excelentes de una línea de diseño súper moderna, con una buena urbanización —toda subterránea— y seguridad. Además, con una amplia oferta de actividades para el deporte y la vida familiar”.
Para lograr este tipo de resultados, las inmobiliarias deben ponerse la mano al bolsillo. El presupuesto puede subir hasta un 8%, dependiendo de la cantidad de casas o si hay o no varias etapas; en definitiva, la economía de escala sobre la que pueda trabajar la firma. “Puede ser muy distinto para una inmobiliaria que para otra”, explica el gerente de proyectos de Socovesa.
Por ejemplo, incluir una laguna de Crystal Lagoons cuesta del orden de los 400.000 dólares por hectárea, excluyendo movimientos de tierra y obras anexas. Además, su mantención puede costar aproximadamente 3.500 dólares mensuales por hectárea. "Ambos son valores bajísimos para un proyecto inmobiliario", destaca Eduardo Klein, gerente comercial de Crystal Lagoons.
FAMILIA. En Lomas de Nos hay una amplia gama de alternativas para compartir con los hijos. Incluso hay un parque ecológico privado.
Fuente: Inmobiliaria Beltec
En Inmobiliaria Beltec tienen claro que hay una apuesta importante en este tipo de iniciativas. Jorge Rotter, gerente comercial de la empresa, aclara que la inversión debe ser concordante con el valor de terreno y el valor de venta de las viviendas. “No son una apuesta segura, ya que debes considerar que no todo el mundo está dispuesto a pagar un poco más por tener algo como lo que nosotros ofrecemos”, dice el ejecutivo.
Por eso, en Beltec hay todo un trabajo previo para identificar el perfil del posible comprador, elemento que consideran sustancial para el éxito de estos desarrollos. Así fue en el caso del proyecto Lomas de Nos, ubicado en San Bernardo. Este condominio está emplazado en medio de un parque ecológico privado con sector de picnic, piscina, club house, juegos infantiles, además de un circuito de trekking y bicicleta.
En Socovesa reconocen como importante el estudio del público objetivo y además agregan otro elemento que puede hundir o hacer brillar un desarrollo estilo “resort urbano”: la administración que se queda en el lugar, una vez que la inmobiliaria se retira. “No saco nada con entregar un tremendo equipamiento si después va a haber un desorden, lleno de gente, mal mantenido y con cualquier horario de uso. Se termina transformando en un equipamiento fantasma, en un cacho, y la gente deja de pagar los gastos comunes”, señala Kattan.
Lo cierto es que así no se cumple el principal objetivo que buscan, como regla general, estos proyectos. Esto es, mejorar la calidad de vida de la gente agrupando un gran número de servicios en un solo lugar. Según Jorge Rotter, esto se traduce en un tremendo atractivo para la gente: “no sólo está comprando una casa, sino que también un estilo de vida, una posibilidad de tener contacto directo con la naturaleza; de optar por una vida más sana y en familia”.
En Crystal Lagoons han sido testigos del valor que se le agrega a un proyecto al tener un equipamiento de primera. Klein indica: "nuestro crecimiento exponencial se debe a que las lagunas cristalinas son un elemento diferenciador que simplemente elimina a la competencia. Imagínate dos proyectos, uno con laguna y otro sin. Si las casas valen lo mismo, ¿cuál te compras?" .
Kattan hace el cálculo: por poco más de 40.000 pesos mensuales, un cliente de Socovesa puede acceder a proyectos como Hacienda Urbana Larapinta o Laguna Cóndores, en comparación con un condominio común y corriente. Así las cosas, este ejecutivo tiene sus razones para ser optimista y confiar en que en la próxima década esta fórmula irá ganando cada vez mayor protagonismo.
FUENTE: http://www.portalinmobiliario.com/ |
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